COLPOSCOPIA VPH

El Virus del Papiloma Humano (VPH) se da por medio del contacto sexual, habiendo tenido sexo vaginal o anal. Esta enfermedad es asintomática y es el varón el encargado de diseminar la enfermedad, el uso del preservativo como medida de precaución, no previene el contagio del virus. En las mujeres este virus se manifiesta en la mayoría de los casos con las displasias cervicales, esto es lo más común y pasamos a detallar.

Las displasias son lesiones precancerosas, por lo tanto premalignas, de las células presentes en el cuello uterino. Existen tres formas de displasia cervical y estas son la severa, moderada y leve. La primera y segunda clase de displasia son las más graves y por ello deben ser tratadas de inmediato, lo que se desea evitar es la producción de una lesión cancerosa. En el caso de la leve, tiende a curarse sin ningún tratamiento en un 70 %, pero hay que tener cuidado que esta lesión se convierta en una grave.

Para los casos de las más graves, su diagnóstico se da a través de la colposcopia y citología para detectar presencia de alteraciones celulares. Es necesario saber que la displasia cervical también suele darse por el consumo drástico del tabaco, esto se debe a la acción de sus componentes (nicotina y cotinina) sobre el cuello uterino.

Al realizarse la colposcopia por un diagnóstico citológico de la infección del virus del papiloma humano, es necesario practicar la cervical, vulvar y vaginal. En ellas, según sus variedades morfológicas se pueden encontrar las siguientes lesiones:

En formas clínicas: Condilomas acuminados, queratósicas en localizaciones cutáneas.

En formas subclínicas: Suelen encontrarse epitelios acetoblancos, siendo su localización en el epitelio pavimentoso del vestíbulo, vagina o cuello.

En formas de expresión mínimas: Espículas de color blanco, suelen ser prominentes y estar diseminadas sobre un fondo epitelial normal.